Un espacio en el que que pueda expresar lo que pienso , mis emociones , mis sentimientos ... y compartirlos con los demás .
Tengo 50 años, 49 para ser más exactos… y estoy en el paro porque no tengo derecho a trabajar, soy demasiado vieja para las empresas contratantes, dato curioso en la sociedad en que vivo, (mejor sería decir sobrevivo), en la que la esperanza de vida ronda los 80 años.
Quizá debería pensar en jubilarme…aunque claro, tampoco tengo derecho a hacerlo hasta que cumpla los 65, eso sin contar que aumenten la edad de jubilación y que pueda acumular años de cotización suficiente…aún así creo que, si lo tengo complicado ahora, de aquí a otros 15 años y al ritmo que voy, me veo desahuciada…es difícil ahorrar para un plan de pensiones cobrando el subsidio y con un hijo en la Universidad.
Por cierto, tampoco tengo derecho a beca para mi hijo este año, porque cambió de carrera y automáticamente se deniega en este caso…aunque creo que eso no debe tener nada que ver con el tema que estoy tratando, los “no derechos a los 50”, debe ser más bien un “no derecho” añadido.
Intenté ser una “mujer emprendedora” hace aproximadamente un año y medio…no fue un emponderamiento ni una automotivación personal ni nada de esas cosas que te dicen los coach, ni lees en esos blogs de autoayuda o páginas de empleo…fue más bien una cuestión de supervivencia.
Me metí en una franquicia con mi pareja que, por cierto, también está en el paro porque es “más viejo” aún, (¡¡52!!), y por supuesto tuvimos que pedir el dinero prestado a nuestras familias porque no teníamos derecho a ningún tipo de préstamo.
Después de intentar durante un año que el negocio saliera adelante y solo obtener pérdidas tuvimos que abandonar. He de comentar aquí que, en teoría, siendo yo mujer, mayor de 45 años, “emprendedora”, pensaba que tenía derecho a todo tipo de ayudas, pero parece ser que eso fue en un tiempo remoto porque, de todas las que solicitamos, no se nos concedió ninguna. Eso sí, tuvimos que presentar todos los ivas, irpfs, rentas y demás documentos varios como todo “buen autónomo” que se precie…
Por supuesto perdimos el derecho a cobrar desempleo y la antigüedad en la tarjeta de demanda, con la consiguiente pérdida de todos los derechos derivados de ser “parado de larga duración.”
Las personas que rondamos los 50 años estamos en una especie de “limbo social”…
No interesamos a los políticos porque no sumamos suficientes votos y debe ser por eso que no tenemos derecho a un abono transporte de 10 euros como los pensionistas, o incluso de 20 euros como los jóvenes… tampoco tenemos derecho a descuentos en cines, teatros o museos como los dos colectivos anteriores…
Y si tenemos que comprarnos medicinas tenemos que abonar el 50% del importe de la receta porque no tenemos derecho a una deducción mayor.
Quizá presuponen que somos un colectivo económicamente solvente, presunción extraña teniendo en cuenta que la mayoría de las personas de esta edad, aún trabajando, suelen tener que seguir manteniendo a sus hijos y pagando hipotecas (gastos de la casa y comida aparte por supuesto), con sueldos que, con suerte, rondan los 1000 euros.
Sumados pues mis “no derechos”, (alguno se me habrá quedado seguro en el tintero pero creo que la enumeración es suficientemente ilustrativa), creo que yo solita podría derogar la Constitución entera. Si elevo una protesta ahora ante el Constitucional, quizá de aquí a los 15 años que me quedan para jubilarme pueda conseguir una solución a este problema de los “no derechos”… eso sí, agradecería enormemente a quien tuviera a bien escucharme en las altas esferas políticas que no se demorara mucho en su respuesta…en junio del año que viene ya sí que cumplo los 50.